CatarataS CONGÉNITAS


Las cataratas congénitas no se diagnostican por alteraciones de la visión, como en el caso de los adultos, sino por síntomas relacionados directamente con la apariencia de los ojos y que varían en función del grado de gravedad que presenten. 

CAUSAS

Aunque lo habitual es que las cataratas sean consecuencia del proceso de envejecimiento, es posible que un niño pueda tenerlas ya en el momento de nacer en uno o los dos ojos, denominándose cataratas congénitas.
 
Es una situación poco frecuente y en la que muchas veces no se puede determinar una causa concreta, si bien puede deberse a factores hereditarios o ser un síntoma de otras enfermedades congénitas o genéticas (rubéola, síndrome de Down, galactosemia, trisomía, 13, etc.). Suele presentarse en los primeros tres meses de vida del niño.

SÍNTOMAS

El más visible es que la pupila, en vez de ser negra, se muestra blanca o grisácea. También pueden apreciarse movimientos oculares rápidos en vertical, horizontal o en rotación (lo que se conocen como nistagmus).
 
Pero en ocasiones, si no se dan los síntomas anteriores por ser las cataratas leves, el diagnóstico puede llegar al hacer una foto al niño, pues el clásico efecto de las pupilas rojas que se produce por el flash no se da, apareciendo en su lugar un punto brillante blanco en uno o los dos ojos. El estrabismo o la hipersensibilidad a la luz son otros posibles síntomas.

Tratamiento

El diagnóstico de cataratas congénitas debe realizarlo un oftalmólogo experto tras la realización de un examen completo de ambos ojos para determinar también si afectan sólo a un ojo o los dos. En el caso de que las cataratas sean leves y especialmente si afectan a los dos ojos puede no ser necesario tratarlas, aunque sí habrá que realizar un seguimiento del niño para conocer su eventual evolución.
 
Si se da sólo en un ojo y es leve, puede llevarse a cabo un tratamiento rehabilitador. Si son moderadas o graves y alteran la visión del niño, habrá que eliminarlas quirúrgicamente. También puede ser necesario un tratamiento rehabilitador posterior. Asimismo, en el caso de que se haya identificado la causa debe seguirse el tratamiento indicado para la enfermedad que las ha causado.
 

 


CIRUGÍA

La cirugía de cataratas en un niño no puede regirse por los mismos criterios que en el adulto y la decisión sobre qué técnica utilizar debe tomarse de forma individualizada en función del grado de opacidad del cristalino, si afecta a uno o los dos ojos, si hay una patología ocular asociada, la edad del niño y la valoración previa de la colaboración que van a tener la familia y el propio paciente.
 
La cirugía implica en todos los casos la extracción del cristalino (lensectomía). 


pídenos cita ahora

Déjanos tus datos

Nos pondremos en contacto contigo

Llámanos por teléfono

O si lo prefieres te llamamos nosotros:

985 240 141

estamos en

Oviedo

Avenida Dres. Fernández-Vega 34 33012, Principado de Asturias (ESPAÑA)

Madrid

C/ Príncipe de Vergara 131, 28002, Madrid (ESPAÑA)

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.